itoita

domingo, junio 14, 2009


Como hojas en otoño. Somos aire y el tiempo nos lleva. Hoy miré atrás y fue como un suspiro. Dime, porque no consigo entender nada, dime...cómo es que me faltas ya once. Once. Y parece un instante. Mi música. Y te siento tan vivo, tan cerca. Y hoy lloré, porque me dueles, porque me faltas, porque odio que pase un año y otro año y un año más ...hasta once años ya y es una cuenta interminable, es la eternidad, puta eternidad. Y quisiera que me concedieran la magia del pasado, la magia del volver a tocarte el pelo, mirarte a los ojos, cantar contigo, quiero volver a Rota, quiero bañarme en su océano, quiero jugar contigo quiero volver a Picadueña y sentarme en tus escaleras y verte aparecer en el salón de la casa de la abuela y quiero escuchar tu voz, qué viva la tengo en mi memoria pero qué lejos de mis oidos, y hacer además de todo lo que hicimos todo lo que nos quedó por hacer ... todo, que fue tanto. Y es que te quiero y te echo de menos. Ojalá pudiera esta ahora dicíendote todo esto y no estar aquí, así.

jueves, octubre 18, 2007


La chica. Un domingo después de varios años se volvió a sentar alli, en las mismas escaleras, esas que tantas veces había pisado, esas que habían sido testigos de cada verano de su vida durante toda su infancia y adolescencia. Ella cuenta... que cuando vas andando por la calle Isaac Peral, después de salir de la calle Prim si giras a la derecha, de repente sin que te de tiempo a girar la esquina una fuerte brisa te llena de olor a mar y sientes el frescor en tu rostro, empuja tu pelo contra el viento y alzas la mirada. El final de la calle que tienes ante ti termina en unas escaleras que desembocan en su mar más querido. Desde que nació y mientras vivió en la ciudad que la vió nacer, dia tras dia desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre, bajaba a aquella playa. Nunca fallaba a aquella cita con el mar y la arena. Y al volver años atrás se sienta en los mismos escalones que antaño la vieron subir, bajar y correr entre sonrisas de niñez. Y su mente retrocede... Recuerda como, por ejemplo, la Tata subía con su banquito en la mano para hacer descansitos, parece que pueda verla apoyada en la barandilla mirando hacia arriba mientras la esperaba desde lo alto de las escaleras, la Chica solía esperarla para subir a medio dia a comer, con la sombrilla en un hombro y la butaca de su querida Tata en la mano. La Tata llegaba hasta arriba y acababa la caminata maldiciendo aquellas escaleras, haciendo alusión a su avanzada edad, ... y la Chica mientras recordaba aquella situación que se repetía cada dia durante sus veranos, aquel domingo en la soledad de octubre entre el ruido de las olas del mar, la brisa marina y el silencio parece que pueda escuchar aun su voz "que me ahogo" decía cansada, "vamos brujita" asi era como salía llamarla y ambas retomaban su marcha hacia su casa de la calle Mina. En aquellas escaleras fue donde Chiqui le había pedido salir, lo recordó con una sonrisa, fue en el verano del 95, a pesar de que sentía como si aquello hubiera pasado hacia mil años, al volver a sentarse en el mismo sitio, sintió como si hubiera sido ayer... Tenía quince años, subía de la playa por esas escaleras, llevaba un pantalón vaquero que ella misma había cortado con unas tijeras con ayuda de su prima Inma un mes atrás y que habían dejado tan corto que casi se adivinaba el biquini de colores que vestía debajo aquella mañana de playa. Se sentaron en las escaleras, con la vista en el horizonte, nerviosos, ninguno se atrevía a mirarse directamente, aunque ella pensaba que no le hacía falta girar la cabeza porque podía ver los ojos de él en el mismo mar. Aquel moreno alto de profundos ojos azules llevaba tiempo detrás de ella, era muy guapo, gaditano. Bien sabía que si no le había hecho caso antes era sólo porque andaba cegada con otro... pero aquello lo dejó por perdido y Chiqui aquel dia de julio consiguió el si que tanto había pretendido. Por fin se miraron, se sonrieron, ya eran novios. Sentados sobre aquellos escalones frente al mar. La mayoría de los dias sus amigas y su prima iban a recogerla al número 4 de la Calle Mina, para bajar juntas a la playa. Desde aquellas escaleras buscaban la sombrilla de sus familias, miraban si la marea estaba baja o alta, si ese dia había olaso estaba el mar en calma. Cuando volvían de la playa muchas, muchas tardes les cogía la noche y subían a media luz esos escalones dejando atrás la más preciosa de las playas tras el atardecer. Su tio tambien había bajado con ella aquellas escaleras y al recordar le dió un vuelco el corazón. Rota era Él. Era su infancia, sus primeros 15 años de vida, todos sus veranos, toda sus alegrías. Y entonces recordó su último verano antes de dejarla sola. Estaba alli sobre la más blanca de las arenas, aquella arena que estaba contemplando sentada en esas escaleras. Lo recordó tambien como si hubiera pasado ayer... llevaba un bikini blanco y estaba muy morena, María Jesús, una de las mejores amigas de su tio, la vió desde lejos y se acercó a su sombrilla para darle un beso: - " Chica!!! qué guapa! qué grande estás! cuántos años tienes ya?" - " 17" Entonces María Jesús se dirigió hacia él que estaba justo a su lado y le dijo: " 17, 17 años hace que nos conocemos, en el bautizo de la Chica, cómo pasa el tiempo!" Y los tres sonrieron, su tio le echó el brazo por encima de su hombro con un gesto de cariño... Y ella ahora llora al recordar aquellos momentos que vivió sin saber que ya no volverían jamás a compartir su playa. Hemos corrido por esa arena, nos hemos bañado en esas aguas y hemos ido a aquel espigón con un cubo en una mano y una pala en la otra, mis primos, mi hermano tú y yo... tú y yo... y la Chica llora... y vuelve a llorar porque no dejará nunca de echarle de menos, porque no dejará nunca de llorarle. Entonces, el baby empezó a bajar esas escaleras, porque ya había hecho algunas fotos y "la Chica" llevaba sentada cinco minutos en esos escalones... cinco minutos que me habían hecho recordar mi vida entera. Foto: el domingo 7 de octubre en Rota, en esa escalera que va a mi playa, a mi mar, a todos los recuerdos de mi infancia, a mi vida...

miércoles, agosto 29, 2007


Yo no se si se me entiende cuando hablo...
que no quiero ser el centro de tu mundo, que no quiero nada más que lo que doy...
y si sigues haciendome llorar, si sigues haciendome sentir que aun hoy por hoy hay quien da de más...

Y quizá sólo sea un mal dia, o tal vez un verano demasiado largo.
Sólo se que aqui estoy dándolo todo y más, exprimiendo hasta mis propios cansados huesos.
Mi sueño, mi descanso, mi tiempo , mi vida, mi pasado , mi presente, mi futuro, mis ilusiones, mis emociones, mi corazón...
Abre los ojos para ver que sólo soy lo que doy.


Hoy soñé con un paseo de la mano por las calles de una ciudad.
Pero ni estabas tú ni yo, ni siquiera era Roma. Porque al despertar sólo vi unos pedazos rotos de ilusiones.

Hay pedacitos de sueños escondidos en todos los rincones de mi habitación.
Y cada vez que me haces llorar los recojo, junto a las ilusiones, las separo de entre mis lágrimas, y los coloco lejos, donde no se vean...
sólo los vuelvo a ver cuando voy para esconder más...
por eso cuando lloro sale el pasado y sale todo.
Sale por qué no me preguntaste ni a dónde iba ni con quien ni a q hora ni cuando volveré...
sale esa parte de ti que me descoloca.
Ese, si, ese que me hace creer que soy afortunada, que ni quiero una soga ni andar suelta, que no soy un perro, que sólo quiero que me hagas sentir como yo te hago sentir a ti.

Llamalo celos, llamalo posesión, llámalo egoismo ...


llámalo amor.


Porque es lo que siento hacia ti.




lunes, diciembre 11, 2006





La princesa está triste...

¿ qué tendrá la princesa?

Pues será que se ha despertado de un sueño y ha visto que ni es princesa ni está dentro de un cuento...

Y es que la vida no es del color de las rosas, ni eres pirincesa ni reina, ni tu principe es principe, ni hay castillo ni hadas ni nada de nada...

Sueña y sonrie pensando que lleva un largo vestido de salón de color rosado y sube una larga escalinata hacia su castillo de cristal encantado, el príncipe que besa por donde ella pisa la sumerge en un beso perfecto. Debe ser el principe azul que soñó.

Despierta que no hay cuento, porque para ello debiste conocer al prinicpe y nada más cruzar las mirada él debió saberlo:

tú y sólo tú y nadie más que tú, tú desde la primera mirada, desde la primera sonrisa , desde aquella primera caricia bajo el cielo estrellado, tú, la única, tú desde el primer instante en el que te conoció , tú por siempre y para siempre, tú y nadie más, nunca más, nunca jamás.

Tú sin duda alguna, desde aquel encuentro mágico.

Entonces serás princesa.

Pero tu principe te besó y luego siguió como buscando entre sapos a ver cual era la princesita de su sueño.

Y entonces encontraste entre corazones olvidados los restos de un cuento, que dejaron de ser cuento porque tal vez nunca lo fue, quizá sólo una loca aventura, sin más, pero con la belleza de lo irrepetible.

Quizá la vida sea más bella , quizá tu castillo no sea de cristal o ni exista castillo y sea sólo alguna playa en algún lugar durante un amanecer de verano, quizá tu vestido no sea largo ni rosa, ni tu príncipe azul..

Pero en ello esté lo original del amor, la magia inexplicable de los sentimientos.

Nunca fui tu princesa, quizá tú tampoco mi príncipe, ni nuestra historia un bello cuento desde el principio, desde la primera hoja...

pero entre nuestra historia y un cuento hay un punto covergente, hay una similitud, hay una magia especial , hay un amor de ensueño...

hay que darle un final feliz

y fueron felices y comieron perdices.

Fin

jueves, mayo 18, 2006


Como un grano de arena...

asi de insignificante,
que si está de menos nadie lo va a notar y luchar porque sintieras que estoy y tenerte, exisitir para que lo a- dore el sol...


Resplandecer, iluminada por los rayos de tu luz, sin miedo a que me arrastre una nueva ola...

Pero cuando bajó la marea y se fue la tempestad, el viento sopló a mi favor y apartó nubes de tu alrededor, entonces cuando el sol brilló para mi...
dónde están los sueños?

quiza lo pinté demasiado de rosa y la vida es multicolor, también hay dias negros y el sol no luce a diario.

Luché por la luz y ahora que es siempre de dia, por qué siento que aun hay noches?

Dime que no ha sido en vano, que tanto esfuerzo y el cúmulo de lágrimas ha servido para estar un poquito más cerca de ser feliz.

Kilómetros de esperanza, tiempo que invertí por una ilusión, canciones que gritaba ente lágrimas, sorpresas inesperadas con deseo de que te abrieran el corazón...

Y yo iba y volvía y un dia decidí extenuada quedarme ...
entonces viniste tú, tú, por iniciativa propia. Aun recuerdo tu voz, esta vez la sorpresa era para mi.
En principio sólo por una mano , te la brindé, luego por el corazón, te lo entregué, siempre habia sido tuyo, desde el primer dia, por ello no te costó mucho esfuerzo encontrarlo.

Luché contracorriente y cuando me dejé arrastrar por la marea, ella me llevó hasta tu puerto, tú lo permitiste.

Meses de angustiosas noches, de llamadas sin respuesta, y más llamadas y más silencio y más te necesitaba y más ausente estabas, vivir pendiente de cada paso que dabas, girando mi vida en torno a ti, vueltas sin control, arrastrada por una locura que me poseia y me gritaba que siguiera, que eras tú.

Cielo, ahora es el momento, mi momento .
Y al mirar atrás y recordar todo lo que di de mi, siento que tengo que llegar hasta el final de un camino que empecé a andar para llegar hasta el final , el destino del viaje no puede estar muy lejos y por fin alcanzar nuestra felicidad.

Y si hace falta, a empezar de nuevo, desde cero si es necesario, una vez luché por un corazón, el del sol, volveré a hacerlo, esta vez por mi , por mi corazón, el de melocotón y esta vez no dejaré que sea la corriente quien guie el destino.
Voy a poner rumbo al timón, que estar varada en el mar es arriesgarse a naufragar y no puedo consentir después de tanto que el viento me aleje de tu orilla.

Permanecen las ilusiones y las ansias de ti y eso mueve montañas, veo al final del camino corazones enlazados cubiertos de sonrisas...

miércoles, marzo 29, 2006


reflexiones en un silencio a gritos...

... Se alargan los dias y se me acortan las noches...


¿ Hacia dónde apuntar la mirada cuando te ciega la luz y todo se te vuelve incoloro?

Viajo perdida entre melodias gritando palabras sin sentido que se pierden entre el viento...
ya no recuerdo hacia dónde iba mi camino y si miro hacia atrás lo veo todo tan lejano que retroceder es ya un imposible.

¿En qué momento dejé de ser yo y me convertí en esta persona que no reconozco?¿ qué es lo que he hecho mal?


Recuerdo cuando los dias eran azules y tú dibujabas el arcoiris en cada mañana,
tus besos en los despertares, tus buenas noches en el silencio de una habitación...
Volaban las ilusiones y atrapaba con mis manos los sueños, vivía imaginando un mundo lleno de color junto a ti ... un futuro prometedor que rozaba con las yemas de nuestras manos, a veces cercano, a veces lejano, siempre inalcanzable....
siempre por llegar un porvenir que nunca llegó, al menos por ahora...

Había compenetración, había sintonía.

Y era a mis ojos y a los tuyos como a los ojos de los demás la perfección hecha milagro...

Y se rompió quizá porque era demasiado bonito para ser verdad, porque la vida no siempre es en color, hay dias en blanco y negro.
Tú eras todo y yo soy nada,
Eres el color que pintaba mi soledad, mis manias, mis miedos.

Solo se que no soy nadie, no lo ves? no hay nada que ver, nadie, nada.

Es un cúmulo de inseguridades, de inquietudes, de dudas de por qués, de idas y venidas, de interrogantes, de problemas sin resolver...

Es una niña que camina aterrada con miedo de no encontrar en el camino la mano que le sujete cuando caiga la noche, que sólo hay temor en esos ojos marrones, no busques en una mirada que no lleva nada dentro, que sólo quiere mirar para ver que no está sola.

Y su amiga fiel a la que tanto odia que no la deja ni un día respirar con el aliento ajeno que ansia.
Dame de tu boca las palabras que maten el silencio ensordecedor de sus oidos, dame de ti, de tu compañía que no me llene el vacío de la soledad que cuenta los segundos al ritmo de las horas.

Rómpeme la agonía que pulula en la brisa que entra por esa ventana que pemanece siempre abierta, como quien espera que por ella llegue más ruido, más aire, más vida, para no sentir que está sola y encerrada , pera no sentir que se mueven las cuatro paredes de la vida asfixiando la esperanza del despertar...

Mira que estoy hecha de un material obsoleto que ya ni se encuentra ni se fabrica porque nadie es capaz de sobrevivir siendo de él el cien por cien , y ésta que lo es, lo sobrelleva a base de empujones y de luchas por saber coserse un pedacito de malicia para que no se la coma un mundo hambriento.

Mánchame con carbón el corazón de melocotón y lléname de tizne negro azabache tanto rosa, que la vida no es del color de las flores, que la vida si no es negra es azul marino y si había arcoiris en el cielo, era sólo porque alguien se acercó y sin cerrar esa ventana supo hacer que el mundo no se te viniera encima.

Y da vueltas en el pensamiento, una cabeza que explotará si el sueño no la detiene, que no quede por mi parte el intento por salvar este extraño especimen ...
la detengo y la meto en la cama, que cierre los ojos, feliz ignorante de que no pasa nada y que mañana será otro día ,
pobre infeliz!
ningún nuevo día va a cambiar nada, pero ella que sabe, dejémosla que crea en ello , que de ilusiones se vive y esta es su vida...

mi vida...

lunes, marzo 06, 2006


...

Cómo encajar cada pieza de este puzzle en que se ha convertido mi vida?

Es todo como un rompecabezas de imposible resolución.


Es un querer y no poder,
es un poder y no querer,
es mi mar de dudas particular...


Mi mente me habla bajito , pero la oigo en el silencio de mi soledad, cada palabra resuena dentro de mi cabeza y la analizo descubriendo la razón de sus argumentos.

Mi corazón , sin embargo , me grita, él no entiende de razonamientos, él no me explica ningún por qué, no me da una base sólida en la que apoyar su petición , simplemente desea que cerrando los ojos me deje llevar por una corriente de sentimientos que lo invaden.


Y yo que me encuentro entre la espada y la pared, entre lo que me dicta mi razón y lo que me susurra mi corazón.

Mil piezas de mil colores esparcidas en un mar de aguas turbulentas, es el relío que tengo ante mis ojos, es el desorden que hay en mi interior.

Indecisa, miro , sin saber muy bien hacia donde dirigir mi mano, que no se por donde voy a empezar , que cuanto más desorden de ideas más difícil despejar las dudas.

Y si callo mi corazón y hago lo que se que debería de hacer?
estaré matando una ilusión , un sueño que me tuvo llena de vida , el motivo de vivir cada mañana durante mucho tiempo, cuando el sol salía para darme la razón por la que saltar de entre las sábanas.

Y si sigo los pasos de un corazoncito loco que no atiende a mis reglas básicas de actuación, caminar al compás de unos latidos que me podrían volver a llevar hasta el abismo en el que ya una vez me perdí, ahogarme estancada en los mares de la soledad que conlleva la decepción, el fracaso.

Y me siguen sin encajar muchas piezas, hay demasiadas palabras en todo esto, palabras que mueren justo al salir de tu boca, demasiadas promesas, que frágiles son arrastradas por el viento que desprenden tus labios.

Y no veo lo que quiero ver, los hechos constatables que son la fiel prueba válida de toda demostración que se precie.

Y entonces una pieza aislada más...
porque, y para qué?
por qué quiero que hagas algo a sabiendas de que llegará tarde y ya no podrá cambiar una decisión firmemente tomada en un pasado recientemente doloroso...

Se que no lo mereces,
se que no me lo merezco,

Que quede claro que si algún dia diera un paso guiada por mi corazón,
que si diera un paso que me acercase más a ti,
que si mi mirada se dirigiese a favor de un camino que emprender cogida de tu mano,
lo haré solo por mi, egoistamente, por mi, muy egositamente por mi
única y exclusivamente por mi .

Por ti ya hice todo lo que tenía que hacer, ahora me toca ...