
Me arrebataron la navidad...
Mi ultima navidad queda ya lejana, pero la recuerdo como si fuera ayer...
diciembre de 1997...por siempre en mi corazón...
Ya escribí una vez sobre él , pero es que en estos momentos es cuando más le recuerdo, porque se encienden las luces en las calles, en las ventanas los árboles de navidad y donde quiera que yo mire ... un belén... ay! un belén...
Era junio del 98, estudiaba yo para la selectividad, centrando mi vida en aquello que creía era lo más importante, pero los acontecimientos me mostraron la nimiedad de ello..
Sonaba el teléfono rompiendo el silencio de una tranquila tarde de casi verano, entonces te comunican la mala noticia y el mundo se te hunde...
Algo te oprime en el pecho, tu corazón empieza a latir sin control y ante tanto dolor sólo consigues derramar la lluvia de tus ojos.
Vi a mis padres correr con impotencia entre las lágrimas que nublaban mi mirada...
Entonces llega la espera, la terrible espera, el tiempo que según pasa te va robando la esperanza...
Entonces te preguntas qué no darías por volver a verle...todo por perderte en sus grandes ojos color de avellana, deseas verle caminando hacia ti, andando a tu lado, descalzos por la arena...
Qué no darías por volver a tocar su largo pelo liso, sentir su suavidad , deslizando los dedos entre sus cabellos, tumbados en la arena mientras hablando llegaba el atardecer...
Qué no darías por volver a escuchar su voz, la oigo en mi cabeza , me está llamando, como hacía cada tarde en verano: chica! vamos al espigón!
Siempre iba detrás de ti, porque eras ese niño grande, aquél que no es sólo tu tío, el más guay, eras mi amigo, mi confidente, mi compañero...
Te veo en esa playa que es nuestra playa, nos veo hablando , mientras el sol se esconde tímidamente sobre el mar, estábamos horas allí en esa pulcra arena blanca de mi Rota...
En un instante te cambia la vida, no alcanzas a asimilarlo, ves como tu lista de prioridades da un giro de 180 grados y sientes que el mundo se te va con él....
Ves impotente como él se va, poco a poco, y piensas, no , Dios mio, no, él no, por qué? por qué? no te lo lleves, porque sabes que aqui tambien lo necesitamos mucho , no soy nadie para juzgar tus actos, no me atrevería jamás, ya se que tus caminos son inescrutables, y todos tenemos que partir de aqui , pero sientes deseos de negar algo que es inevitable, Dios, por qué? nuestra mente no alcanza a entender el por qué del cúando y gritas deseperada que no permita Dios que se vaya, no , Dios, no , ruegas y ruegas...pero...
Y se lo llevó, porque debió ver Dios su magnifica obra y quiso tenerle para poder montar en el cielo el Belén más bonito del universo, por ello aquella noche de madrugada daría aquella misión a la Virgen del Rocío...
Sonaban las campanas allá en aquella pequeña aldea onubense, sin saberlo yo, me lo estaban anunciando, saltaban las rejas los debotos y la Virgen salía de su templo y se lo llevaba bajo su manto...
Con la salida de la reina de los cielos, se escapa su último aliento de vida...
Su alma escapaba de su cuerpo castigado, se cerraron sus ojos para simpre, se perdía en el aire su respiración, y expiró...
Y la vida sientes se va con su último suspiro, y quieres irte a su lado, correr trás él , como hacías siempre, pero no puedes , la pena más infinta que he sentido jamás se apoderó de mi y me lo inundó todo..
Cuánto dolor, cuánta impotencia!
La navidad murió ese día para mi , el día de mi 18 cumpleaños...
Y recuerdo esa frase que un amigo suyo pronunció en el Homenaje póstumo que celebraron en su honor sus compañeros de la Asociación de Belenistas:
"en estos momentos comprendemos que los amigos no los elegimos para el resto de nuestra vida, sino para el resto de la suya"
Y me quedo con los primeros 18 años de mi vida, con todos esos recuerdos de los momentos que viví a tu lado, siempre con una sonrisa, y te tendré siempre conmigo, porque tú has sido mucho más que mi tio, para mi has sido una persona muy especial, MI MEJOR AMIGO.
Y la vida la pasaré recordándote como te mereces, y aunque sea con lágrimas en los ojos, que en mi llanto se esconda una gran alegría porque compartí esos años de mi vida junto a ti y sólo por eso soy muy afortunada, por haberte tenido, y leeré con cariño esa frase de la tarjetita con la imagen de la Virgen que te llevó y que tanto me llena:
"YO MUERO, PERO MI TERNURA NO MUERE,
OS SEGUIRE AMANDO EN EL CIELO COMO OS HE AMADO EN LA TIERRA"