
reflexiones en un silencio a gritos...
... Se alargan los dias y se me acortan las noches...
¿ Hacia dónde apuntar la mirada cuando te ciega la luz y todo se te vuelve incoloro?
Viajo perdida entre melodias gritando palabras sin sentido que se pierden entre el viento...
ya no recuerdo hacia dónde iba mi camino y si miro hacia atrás lo veo todo tan lejano que retroceder es ya un imposible.
¿En qué momento dejé de ser yo y me convertí en esta persona que no reconozco?¿ qué es lo que he hecho mal?
Recuerdo cuando los dias eran azules y tú dibujabas el arcoiris en cada mañana,
tus besos en los despertares, tus buenas noches en el silencio de una habitación...
Volaban las ilusiones y atrapaba con mis manos los sueños, vivía imaginando un mundo lleno de color junto a ti ... un futuro prometedor que rozaba con las yemas de nuestras manos, a veces cercano, a veces lejano, siempre inalcanzable....
siempre por llegar un porvenir que nunca llegó, al menos por ahora...
Había compenetración, había sintonía.
Y era a mis ojos y a los tuyos como a los ojos de los demás la perfección hecha milagro...
Y se rompió quizá porque era demasiado bonito para ser verdad, porque la vida no siempre es en color, hay dias en blanco y negro.
Tú eras todo y yo soy nada,
Eres el color que pintaba mi soledad, mis manias, mis miedos.
Solo se que no soy nadie, no lo ves? no hay nada que ver, nadie, nada.
Es un cúmulo de inseguridades, de inquietudes, de dudas de por qués, de idas y venidas, de interrogantes, de problemas sin resolver...
Es una niña que camina aterrada con miedo de no encontrar en el camino la mano que le sujete cuando caiga la noche, que sólo hay temor en esos ojos marrones, no busques en una mirada que no lleva nada dentro, que sólo quiere mirar para ver que no está sola.
Y su amiga fiel a la que tanto odia que no la deja ni un día respirar con el aliento ajeno que ansia.
Dame de tu boca las palabras que maten el silencio ensordecedor de sus oidos, dame de ti, de tu compañía que no me llene el vacío de la soledad que cuenta los segundos al ritmo de las horas.
Rómpeme la agonía que pulula en la brisa que entra por esa ventana que pemanece siempre abierta, como quien espera que por ella llegue más ruido, más aire, más vida, para no sentir que está sola y encerrada , pera no sentir que se mueven las cuatro paredes de la vida asfixiando la esperanza del despertar...
Mira que estoy hecha de un material obsoleto que ya ni se encuentra ni se fabrica porque nadie es capaz de sobrevivir siendo de él el cien por cien , y ésta que lo es, lo sobrelleva a base de empujones y de luchas por saber coserse un pedacito de malicia para que no se la coma un mundo hambriento.
Mánchame con carbón el corazón de melocotón y lléname de tizne negro azabache tanto rosa, que la vida no es del color de las flores, que la vida si no es negra es azul marino y si había arcoiris en el cielo, era sólo porque alguien se acercó y sin cerrar esa ventana supo hacer que el mundo no se te viniera encima.
Y da vueltas en el pensamiento, una cabeza que explotará si el sueño no la detiene, que no quede por mi parte el intento por salvar este extraño especimen ...
la detengo y la meto en la cama, que cierre los ojos, feliz ignorante de que no pasa nada y que mañana será otro día ,
pobre infeliz!
ningún nuevo día va a cambiar nada, pero ella que sabe, dejémosla que crea en ello , que de ilusiones se vive y esta es su vida...
mi vida...
