miércoles, agosto 26, 2009

Cuarenta meses y un día después.
Aunque en realidad es casi un año más de todo ese tiempo.
Ese tiempo que me ha hecho aprender lo que es el amor.
El amor de verdad, porque casi ni me reconozco, nadie puede saber de lo que es capaz de hacer por amor.
El amor es mucho más fuerte que uno mismo.
El amor me domina y yo no puedo más que dejarme llevar, luchar contra el amor es una batalla perdida.
Uno puede luchar por amor, pero no contra el amor, contra el amor no se puede ir nunca.
Y es cuando sientes que esa persona es lo más importante en el mundo. Que tu vida no tiene sentido si no es por esa persona.
Es el amor el sentimiento que elimina de ti cualquier mínimo resquicio de egoísmo que pudieras tener. Nada ni nadie está por encima del ser amado. Nada ni nadie ni tú mismo. Tú mismo no estás ni al mismo nivel siquiera. El ser querido es todo para ti.
Dejas de ser tú, para pasar a serpor y para él.
Y sólo su felicidad puede conseguir la tuya propia. Es más, ya no existe tu felicidad como independiente, es la felicidad común de los dos. Porque dejas de usar el "yo" y ya sólo piensas en plural " nosotros"
Son dos almas, dos cuerpos y un sólo corazón.

Cuarenta meses y un día después... y casi un año más
he aprendido que mi mundo ahora está completo, que mi vida ya sólo la quiero vivir así, que sólo mientras haya un nosotros tendré fuerza para levantarme cada día, ahora se lo que es amar, lo que es entregarse, lo que es una vida en común, el respeto, la confianza, el día a día, ahora he conocido la verdadera felicidad, ahora se quién soy yo, ahora mi vida tiene el sentido, se lo que es el amor y se...
que yo nací un dos de junio.
Que yo nací el día en que te conocí

sábado, agosto 22, 2009

Tú que quisiste quererme, que empezaste esto, que creaste esto.
Si, tú y sólo tú el que luchó para que existiese lo que ahora da sentido y rumbo al horizonte.
Ese timón que quisiste ser.
Y qué me escondes?
Qué más escondes?
Me haces dudar de hasta si eres tú. Si aun sigues siendo tú, ese que me hablaba de una vida o quizá siempre fuiste aquel niño que se escondía, el que mentía más que hablaba.
Palabras.
He sido yo, que he creido ver quién no eras? es que a caso te he inventado?
o será el amor que pintó de azul tanto amarillo, pero has empezado a desteñir y me he encontrado con las manos manchadas, a oscuras y en el silencio de la soledad de una noche.
Y ahora qué?
Mañana es un nuevo día y ahora qué quieres qué haga?
Ya estoy cansada de querer, quiero que sea y nada más.


No quiero ni cuentos ni sueños de princesas. Sólo mi vida, la realidad.
Que sea real.
Y me fui repitiendo hasta la cama, despierta, despierta, despierta.







Amarillo.