¿soy mi propio mi enemigo?
¿o no soy sólo yo?
¿es el tiempo?
Lo mejor de todo es que puedo hablarlo todo contigo, tranquilamente, sin tapujos, sin pensar en cómo decir las cosas, sólo abrirme y decirte todo lo que siemplemente hoy siento.
Y es que hay días y hay días, y hoy fue uno de esos días en los que me miro al espejo con miedo, en los que quiero luchar contra el reloj...
Y da tanto miedo.
Menos mal que tengo tu mano, me sonreí feliz al comprender que es lo más importante, menos mal que tengo tu mano.